Campaña Adhesión

LA CULTURA COMO EJE DE TRANSFORMACIÓN

En todo el Continente, decenas de miles de experiencias sociales promueven la participación, la economía social, el desarrollo local, el buen vivir, a través de la intervención en distintos aspectos del arte, la cultura y la comunicación. Medios de comunicación comunitarios, colectivos de realización de video o fotografía, centros culturales, bibliotecas populares, murgas, caporales, ballets, colectivos de teatro comunitario, ferias y mercado de economía social, colectivos culturales de pueblos originarios, editoriales y músicos independientes… una lista interminable que da cuenta de las formas a través de las cuales los pueblos expresan, sienten, se proyectan.
Las experiencias de la Cultura Comunitaria se comenzaron a entrelazar a través de sus redes nacionales y continentales. Esta organización permitió compartir el trabajo en los territorios y la incidencia en políticas públicas. En este sentido, Los Puntos de Cultura y el Programa de Cultura Viva fueron herramientas de gestión que promovió el Gobierno de Brasil y que mostraron que las propuestas de las organizaciones culturales podían efectivizarse en planes de gobierno. Experiencias similares se fueron sucedieron en distintos países del continente.

Un proceso de organización desde los territorios

En 2013 tuvo lugar el I Congreso Latinoamericano de Cultura Viva Comunitaria en la ciudad de La Paz (Bolivia), luego toco el turno a El Salvador (2015) y Ecuador (2017). Este año es Argentina el país que recibirá a cientos de activistas, referentes, miembros de gobiernos, que son protagonistas de promover y llevar adelante la Cultura Comnunitaria desde Tijuana (México) hasta Ushuaia (Argentina). Entre el 10 y el 18 de mayo, se realizará el IV Congreso Latinoamericano, que tendrá sede itinerante en Mendoza, San Francisco (Córdoba), Parana, San Martín, Hurlingham y la Ciudad de Buenos Aires. Durante este Congreso Caravana, se sucederán espacios de debate y construcción que se denominan Círculos de la Palabra, talleres, además de espectáculos artísticos, muestras, entre otros.

Una vocación de incidencia

El Movimiento de Cultura Viva Comunitaria promueve herramientas y políticas concretas para la Cultura Comunitaria. Por un lado, la existencia de Ministerios de Cultura Nacionales que cuenten con partidas de al menos el 1 por ciento del Presupuesto Público Nacional, como recomienda la UNESCO. En este marco, se propone que el 10% del Presupuesto de Cultura (o sea el 0,1% del total nacional) se implente para fortalecer políticas culturales de base comunitaria.
Promover y fortalecer los procesos organizativos culturales en los territorios implica mejorar las condiciones edilicias de las instituciones, la conectividad, la producción artística y de contenidos en red, el trabajo regionales, la formación, entre otras. Una política integral que además, permitirá profundizar las articulaciones entre los distintos colectivos y a su vez, hacer más sostenibles y eficientes los proyectos culturales.

Una campaña de adhesión

Desde el Equipo de Comunicación del IV Congreso lanzamos la iniciativa “Yo apoyo a la Cultura Viva Comunitaria”. Para ello, se invita a referentes de la cultura, el arte, las organizaciones sociales, la gestión pública y la comunidad en general a compartir distintas consignas, que además inviten al Congreso a realizarse en Argentina. Compartimos ejemplos para el envío.

Formato Video:
“Hola, mi nombre es… y apoyo la creación de políticas públicas para la Cultura Viva Comunitaria en todo el continente. Saludamos a quienes participarán en el IV Congreso Latinoamericano a realizarse en Argentina y que construyen #TerritoriosParaElBuenVivir”
Si utiliza teléfono o tableta, se recomienda encuadrar la imagen de modo apaisado.

Formato Foto:
Foto primer plano con cartel que diga
“POR EL 0,1% DEL PRESUPUESTO NACIONAL PARA LA CULTURA COMUNITARIA”
O
“YO APOYO UNA LEY DE PROMOCIÓN DE LA CULTURA COMUNITARIA QUE APLIQUE EL 0,1% DE LOS PRESUPUESTO NACIONALES”.
Fotoadhesiones1 | Fotoadhesiones2 (Afiches para descargar)

Formato Post Redes Sociales:
“Felicitaciones por la organización y apoyo al IV #CongresoCVC #Argentina2019 #TerritoriosParaElBuenVivir Por el 0,1% para la Cultura Viva Comunitaria”
La publicación o envío de materiales puede hacer a cualquiera de las vías de comunicación que figuran en la firma del documento. En caso de las redes, agradecemos la mención para poder replicar.
Mas información:
http://culturavivacomunitaria.net – info@culturavivacomunitaria.net
WHATSAPP +5491160585577
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INSTAGRAM @cvcomunitariaok
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América Latina calienta los motores de su IV Congreso de Cultura Viva Comunitaria

Buenos Aires fue la sede de la Asamblea Preparatoria con la participación de delegaciones de 13 países y referentes de las distintas sedes que el Congreso Caravana tendrá en Mendoza, Córdoba, Entre Ríos y Buenos Aires.

Luego de intensos días de trabajo, que incluyó visitas a experiencias culturales comunitarias y la realización del Pre Congreso en San Martín, ciudad que limita con Buenos Aires y que será una de las sedes del Congreso, permitieron avanzar en criterios de organización y convocatoria.

Un tema clave para la organización es asegurar una participación por país que de cuenta de la diversidad de experiencias y niveles de organización. Para ello se trabajará para asegurar la presencia de referentes de redes nacionales y latinoamericanas, de distintas regiones continentales, de pueblos originarios, con diversidad de géneros y equidad generacional.

Otro de los temas sobre los que se trabajó giró en torno a los ejes y contenidos que tendrán los «Círculos de la Palabra» y los talleres, conversatorios. Las actividades incluirán ejes temáticos tan diversos y plurales como las organizaciones participantes. Es así que desde la comunicación, la perspectiva de géneros, los saberes ancestrales, las políticas públicas culturales de base comunitaria, la economía popular, algunos de los conceptos vertidos, se irán definiendo a medida que se acerque el evento.

Este será un Congreso para la acción, con encuentros previos en distintos territorios, consultas, talleres que fortalezcan un evento itinerante, acumulativo, con 300 congresales construyendo política y conocimiento a partir del intercambio de saberes. Y, como todo proceso de construcción popular, generando una continuidad organizativa en cada país, una plataforma de trabajo.

Las jornadas contaron con la participación y visita de referentes institucionales, entre ellos una delegación del Programa Ibercultura Viva.

Durante los próximos días se irán ajustando detalles de inscripciones y logística que se publicarán en nuestra web y redes, plataforma de comunicación comunitaria y colaborativa, que se irá consolidando a medida que avanza la construcción del IV Congreso Latinoamericano de Cultura Viva Comunitaria Argentina 2019.

Avanzando desde los territorios y hacia una diversidad transformadora

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Primera Reunión de trabajo del Consejo Latinoamericano por la Cultura Viva Comunitaria

Tres días de trabajo, fiesta, emoción y debate culminaron con una agenda latinoamericana y colectiva de movilización y organización. Mientras se publican las conclusiones, un pantallazo general sobre un debate que enriqueció el camino continental por las culturas vivas comunitarias de nuestros Pueblos.

Con la presencia de referentes de colectivos nacionales de 13 países y las más importantes redes y espacios de articulación latinoamericanos en temáticas vinculadas al arte, la comunicación y la transformación social se realizó la Primera Reunión de Trabajo del Consejo Latinoamericano por la Cultura Viva Comunitaria. Desde el miércoles 11 de Diciembre, un grupo de más de 40 referentes de procesos comunitarios y en red latinoamericanos fueron arribando al Río de la Plata, sede del encuentro, en un espacio gestionado y organizado por el Colectivo Pueblo Hace Cultura en la Argentina. En efecto, compañeros y compañeras vinieron con importantes representaciones desde Colombia, Brasil, Bolivia, Ecuador, Costa Rica, Guatemala, El Salvador, Panamá, Uruguay, Paraguay, Perú y Chile. Y aunque los referentes de procesos en Venezuela y México no pudieron participar, siguieron atentamente los desarrollos de este debate para sumarse en las próximas instancias de trabajo, en la que también se contó con la presencia de referentes como Celio Turino y Jorge Melguizo, de reconocida trayectoria en estos procesos.

El día Jueves 12 de Diciembre, una comida informal de bienvenida fue el marco en el que la delegación latinoamericana pudo compartir impresiones y perspectivas con legisladores nacionales y provinciales como Eduardo Amadeo y Rita Liempe entre otros, que se agregan al conjunto de legisladores que adelantaron su apoyo a la iniciativa en Argentina, y el momento fue oportuno para recibir el saludo y el aliento de la Central Sindical de las Américas, en la persona de Adolfo Aguirre, Secretario de Relaciones internacionales de la CTA (Central de Trabajadores de la Argentina) y Hugo Godoy de la Asociación Trabajadores del Estado.

Un panorama desafiante…pero esperanzador

Al día siguiente, en el recuerdo emocionado de Stefan Kaspar, fundador del grupo Chasqui de Cine Comunitario y del Espacio por la Soberanía Audiovisual, fallecido hace pocas semanas, y motivados por una producción del grupo GHS (Grandeza Hip Hop Sabiduría) de Argentina, se inició el encuentro que combinó el intenso trabajo en comisiones y plenarios junto con la visita a experiencias de cultura comunitaria en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense, no exentas de emoción, alegría y perspectiva esperanzada de construcción.

En la apertura, los integrantes de la Secretaría Técnica Temporal, Iván Nogales, Alexandre Santini y Eduardo Balán, equipo de trabajo que asumió a nivel latinoamericano la organización de la reunión, presentó un informe que incluyó: a) un documento de orientación acerca de pistas, criterios y desafíos sobre la etapa en la construcción de la organización en favor de la Cultura Viva Comunitaria, b) un material de trabajo sobre las dimensiones económicas y sociales de la propuesta del 0,1% de los Presupuestos Nacionales para la CVC, c) un panorama de lo avanzado en el terreno de la comunicación a nivel latinoamericano y d) un recorrido gráfico abierto sobre el proceso de construcción latinoamericano, con sus hitos más importantes a nivel continental, y en la intención de ser dinámicamente completado de manera colectiva.

Tras este informe, reconocido por el plenario en su consistencia y proyección, se avanzó en el debate de los criterios organizativos, representativos y de toma de decisiones en la progresiva construcción de espacios de articulación en la lucha por el reconocimiento a la Cultura Viva Comunitaria en nuestros países. El debate se sustanció en profundos aportes tendientes a evitar la generación de espacios superestructurales de carácter disciplinario o autoritario, de manera de propiciar más bien una dinámica que permita la articulación progresiva desde los territorios, respetuosa de los procesos locales y con vocación de ampliación democrática permanente, que retome criterios ya existentes en las culturas políticas de nuestros pueblos originarios, resaltando las dimensiones transformadoras del proceso en marcha. En este sentido, la perspectiva de una consistente acción continental encontró un norte orientador en el corto plazo en lo referido a la incidencia social en el próximo Congreso Iberoamericano de Cultura, a realizarse en Costa Rica en el 2014, y que ha tomado el tema de “Culturas Vivas Comunitarias” en evidente reconocimiento a la construcción social en marcha.

El final de la primera jornada fue coronado con una reunión con referentes del Programa de Cultura Viva Comunitaria de la Secretaria de Hábitat e Inclusión del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y la visita a la sede del Grupo de Teatro Comunitario “Catalinas Sur” para la presentación de su obra “Carpa Quemada”, en el barrio de La Boca, en una noche de intensa emoción, rescate de la memoria popular y alegría.

Un modelo organizativo para una construcción nueva

La segunda jornada, iniciada con una sintética pero contundente intervención del economista Tomas Raffo (responsable del documento de trabajo sobre el 0,1%) permitió apreciar la realidad de que la aplicación de las propuestas que la Plataforma Puente Cultura Viva Comunitaria viene sosteniendo implicarían, con pocos costos presupuestarios, la incorporación activa de 120 millones de pobladores a procesos de desarrollo local con participación comunitaria. Ésta y otras informaciones fueron la motivación que convocó a un trabajo más minucioso en la progresiva definición de un modelo organizativo abierto y permeable a la constitución de equipos de trabajo específicos en nuestros colectivos. En efecto, a lo largo del debate en grupos y plenarios, y orientado metodológicamente por Mario Rodriguez (Wayna Tambo- Telartes) fue arribándose a un esquema basado en la constitución de cinco equipos de trabajo (Desarrollo Territorial, Comunicación, Formación, Legislación y Políticas Públicas y Economía Social), articulados en un NÚCLEO DINAMIZADOR que, integrado en las grandes líneas definidas por el Consejo Latinoamericano por la Cultura Viva Comunitaria, intentará aportar a la animación de procesos continentales complementarios a los desarrollos locales en Latinoamérica.

En el marco del encuentro se compartió la información de que durante el año 2014, cinco países confirmaron estar avanzando en la realización de sus Congresos Nacionales por la Cultura Viva Comunitaria (Guatemala, Ecuador, Argentina, Uruguay y Perú), se confirmó la realización anual de la Semana Continental por la Cultura Viva Comunitaria cada año y se lanzó la convocatoria al 2do Congreso Latinoamericano por la Cultura Viva Comunitaria en Guatemala 2015, en la localidad de Chiquimula, en la reserva de la biosfera “trifinio-fraternidad”, área geográfica compartida con Honduras y El Salvador.

Por otro lado, también durante el 2014, se buscará la generación de una presencia activa y protagónica en el Congreso Iberoamericano de Cultura en Costa Rica, complementando las acciones con una recorrida de movilización cultural en Nicaragua, El Salvador y Honduras.

En este marco, se confirmó la necesidad de fortalecer el Consejo Latinoamericano por la Cultura Viva Comunitaria, como un ámbito integrado por : a) referentes de las redes nacionales en aquellos países donde existen procesos articulados de lucha por la Cultura Viva Comunitaria, b) referentes de las redes temáticas de carácter regional y latinoamericano que asumen la visión de la Cultura Viva Comunitaria y sus desafíos, y c) referentes de los ámbitos de articulación previstos en las conclusiones del 1er Congreso Latinoamericano de CVC en La Paz (Articulación Parlamentaria, Red Gubernamental y Red de Universidades). Se tenderá a que los referentes en los puntos a) y b) estén integrados por referentes de procesos de organizaciones populares, redes y movimientos sociales (no funcionarios, ni referentes del campo universitario instituido), de manera de garantizar la visión preeminentemente sustentada en sectores ligados a la sociedad civil y las organizaciones populares que la Plataforma Puente Cultura Viva Comunitaria ha expresado siempre. También incorporará gradualmente a referencias de otros espacios surgidos en el proceso, como es actualmente el caso del Espacio por una Soberanía Audiovisual, la Plataforma de Comunicación, las redes de Hip-Hop latinoamericanas o dinámicas destacadas en el trabajo sobre los Círculos de Visión que sesionaron oportunamente en el Congreso de La Paz. El Consejo Latinoamericano por la Cultura Viva Comunitaria tenderá a mantener dos encuentros anuales de planificación y evaluación, y sus integrantes se renovarán cada dos años en el marco de los Congresos Latinoamericanos de Cultura Viva Comunitaria.

La segunda jornada culminó con la visita a la sede de “El Culebrón Timbal”, organización popular del distrito de Moreno, en el Conurbano Bonaerense, en el que, en conjunto con el colectivo “Pueblo Hace Cultura”, y en ocasión de la 10º Caravana Cultural de los Barrios, se inauguró una sala de ensayos comunitaria en homenaje a un animador juvenil fallecido de la cultura comunitaria en la región (Brian Ledesma), y se entregó la tercera edición de los premios “Cultura y Democracia Participativa”, en un evento nocturno y festivo transmitido por el Canal 7 de la televisión pública argentina. El Consejo Latinoamericano por la Cultura Viva Comunitaria recibió el premio y, en este sentido, su primera distinción latinoamericana, en una noche de barrio, entre comidas populares, murga y el afecto comunitario, afecto que devolvió con la actuación en el escenario de Aderbal Shogun, de la Red afroambiental del Brasil y una breve e intensa muestra de las culturas afroamericanas en nuestro continente.

Compromisos colectivos y una agenda compartida

Ya en la mañana del Domingo, sesionaron en su primera reunión de trabajo los cinco equipos integrados en el NUCLEO DINAMIZADOR, acordando importantes tareas a realizar en el próximo semestre, y poniendo en común sus planes de tareas en un plenario compartido en la sede del Circuito Cultural Barracas, importante organización popular del teatro comunitario en el sur de la Ciudad de Buenos Aires, en un plenario de repaso a los acuerdos fundamentales suscriptos durante la reunión.

El encuentro culminó con la vibrante y festiva actuación de “Big Mama laboratorio”, colectivo de música y danza presentado por la Fundación Crear Vale la Pena, surgido de un intenso trabajo territorial y comunitario en el norte del Conurbano bonaerense.

Tanto el Consejo Latinoamericano por la Cultura Viva Comunitaria como su NÚCLEO DINAMIZADOR se reunirán nuevamente en San Pablo, Brasil, en el mes de Marzo del 2014, en el que se consolidarán los planes de trabajo continentales y nacionales, se lanzará la Semana Continental por la Cultura Viva Comunitaria y se dará forma definitiva a una declaración colectiva en relación al Congreso Iberoamericano de Cultura a realizarse en Costa Rica durante el mes de Abril.

Las conclusiones formales del encuentro serán divulgadas hacia el final de la semana a través de un documento especial, cuyos contenidos están siendo trabajados colectivamente.

«La reunión no se concretó «por arte de magia». Fue mas bien un milagro colectivo; el resultado de un proceso compartido entre distintos colectivos latinoamericanos, que fueron buscando el modo de plasmar en una estrategia y un cronograma concretos las importantes definiciones contenidas en el documento de las «Conclusiones, Resoluciones y Plan de Trabajo» del 1er Congreso Latinoamericano de Cultura Viva Comunitaria en La Paz.

La reunión no hubiera sido posible sin la tarea de la Secretaria Técnica Temporal impulsada en Mayo, que, sumadas al trabajo articulador de organizaciones de Centroamérica (Caja Lúdica, Guanared), y bajo la coordinación de gestiones de Alexandre Santini (activista del Movimiento Social de las Culturas en Brasil), lograron el apoyo de otros colectivos en el marco del Proyecto JUNTOS (apoyado por la Fundación HIVOS) de manera de conseguir los recursos para pasajes y comida de una parte importante de los participantes en el encuentro. Este primer apoyo fue complementado con gestiones del colectivo «Pueblo Hace Cultura» en Argentina y, no sin un enorme esfuerzo colaborativo, el evento pudo realizarse con éxito. El laboratorio de Politicas Culturales de la Universidad de Rio de Janeiro, así como el colectivo «Soy Loco por ti», coordinado por Joao Paulo Mehl, también hicieron importantes aportes financieros y organizativos que permitieron que todos los colectivos pudieran estar representados en Buenos Aires, en lo relativo a traslados, comidas y materiales de trabajo».

Con base en los afectos y el respeto a los procesos representados por todos y todas, con profundos debates y apreciaciones diversas respecto de las realidades nacionales y la perspectiva latinoamericana, la primera reunión de trabajo del Consejo Latinoamericano por la Cultura Viva Comunitaria culminó con importantes conclusiones y una exigente y amplia agenda de trabajo, que plantea Congresos Nacionales, campañas públicas y acciones institucionales de carácter estratégico en la lucha por nuestro Derecho Universal a la Cultura Viva Comunitaria, en el marco de la construcción de un modelo organizativo que, tomando distancia de esquemas excluyentes, autoritarios y disciplinadores, se propone una estrategia que supere la mera representación y trascienda en la construcción de un verdadero y continental proceso de poder popular y democrático.

Que asi sea, vamos por más, Viva la Cultura Viva Comunitaria!!!

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Lo que dejó el Encuentro de CVC’s en Costa Rica

El tercer encuentro de Culturas Vivas Comunitarias (CVC) fortaleció los lazos del trabajo comunitario y proyectó el camino que este movimiento continuará trazando para este 2014.

Más de 70 representantes de todo el país se reunieron durante el 21 y 22 de setiembre en Fraijanes de Alajuela, para articular y continuar establecer estrategias en áreas como gestión, proyectos, comunicación, entre otras. Algunas de las iniciativas que se vislumbran son la creación de un observatorio de derechos culturales que permita la fiscalización en cuanto al respeto de ellos; el impulso para el establecimiento de asociaciones de desarrollo exclusivamentede cultura; el desarrollo de mapeos cantonales y la definición de núcleos intersectoriales de apoyo a las direcciones regionales del Ministerio de Cultura (MCJ).

Descubrir las raíces de los pueblos, su origen; reafirmar las identidades en la pluralidad; libertad de pensamiento; transformar realidades; comunicación y toma de decisiones participativas y horizontales; educación popular; economía solidaria, son parte de los principios que el movimiento CVC reafirma para continuar en la construcción de nuevas formas de relacionarnos y convivir.

“La red esla conciencia de lo pequeño, que en lo individual no supera un obstáculo” reflexionó el representante de las Fuerza Vivas de Piedades Sur, Mario Cabrera Burgos.

El Ministro de Cultura, Manuel Obregón, señaló que, “existe una deuda histórica con el movimiento cultural de las comunidades, que siempre ha estado y que en este momento vive un proceso de activación, no solo en nuestro país sino en América Latina. Es hora de que empiecen a tomar posiciones de liderazgo en las localidades”.

En el Encuentro participaron como invitados representantes de Centroamérica, dentro de ellos por Caja Lúdica de Guatemala, Billy Ochoa, quien compartió el pensamiento de “la mística para la incidencia es una declaración de amar a la vida, al cosmos, a la naturaleza, a que las personas vivamos con dignidad y armonía”.

Se vienen más procesos de activación

Este próximo 28 de setiembre se efectuará la caravana de la CVC en Puerto Viejo de Talamanca, dentro del Festival ArteViva.

Las Jornadas de las Culturas Vivas Comunitarias se celebrarán del 11 al 17 de noviembre. En esa semana se realizarán talleres de gestión, un foro con precandidatos y capacitaciones de teatro comunitario.

Además, el VI Congreso Iberoamericano de Cultura se celebrará en Costa Rica durante abril del 2014 y tendrá como eje central las Culturas Vivas Comunitarias. Aunado a lo anterior, en el marco del Congreso se desarrollará el Encuentro Latinoamericano de teatro comunitario.

Latinoamérica Grita… ¿Uruguay Escucha?

En mayo de este año alrededor de 15 colectivos que trabajan en torno a la cultura comunitaria en nuestro país, asistieron al Primer Congreso Latinoamericano de Cultura Viva Comunitaria que tuvo lugar en La Paz, Bolivia. En él, se dieron cita más de 1200 personas y colectivos de todos los países de Latinoamérica. Se encontraron 300 propuestas artísticas y colectivas, 48 redes latinoamericanas de diversos temas, funcionarios, servidores públicos y legisladores de 10 países.

Se calcula que en Latinoamérica, existen más de 120 mil experiencias que realizan acciones de cultura comunitaria en territorio y que más de 200 millones de personas participan, inclusive varias veces en el año, de actividades populares de cultura viva comunitaria. Estas experiencias transforman el espacio público y el ejercicio de la democracia, en vez de decorarla, van creando nuevas maneras de sociabilidad y construyendo poderes populares. Del Congreso sale un documento con las conclusiones principales que puede leerse en http://culturavivacomunitaria.org. Allí también se van actualizando todos los avances que este proceso va generando en los diferentes países.

¿Qué entendemos por Culturas vivas comunitarias?

En el documento antes mencionado, centenares de organizaciones elaboraron las siguientes aproximaciones a una concepción que no por definirla deja de ser viva, abierta y transformable. Las culturas comunitarias son:

“expresiones comunitarias que privilegian en la cultura los procesos sobre los productos, los colectivos y las personas en la realización de la emoción y la belleza. Es un movimiento continental de arraigo comunitario, local, creciente y convergente que asume a las culturas y sus manifestaciones como un bien universal y pilar efectivo del desarrollo humano.

También es una lucha, un esfuerzo por el logro de políticas públicas construidas desde la gente. Pueden ser centros culturales, bibliotecas populares, radios o TVs comunitarias, grupos de teatro comunitario o colectivos de danza, circo, artes audiovisuales, muralismo, cine o literatura, boletines barriales o grupos que trabajan con el rescate de las lenguas, la identidad, los trajes, danzas y relatos, los saberes tradicionales, las culturas de nuestros pueblos, la gestión cultural comunitaria, la activación de alternativas económicas solidarias y colaborativas, y espacios de convivencia transformadora, iniciativas en defensa de las semillas y las formas de cultivo tradicional y la soberanía alimentaria, entre otras”.

Una de las ideas clave en este movimiento es la siguiente: “La lucha por la construcción de escenarios políticos que favorezcan el reconocimiento y el fortalecimiento de las culturas vivas comunitarias constituye entonces, un objetivo trascendental para la construcción de la felicidad en nuestros pueblos, barrios y parajes. Se trata de comprender que el derecho a la cultura no se ejerce en abstracto, sino en el reconocimiento efectivo de los modos en los que nuestros pueblos lo realiza”

En el Congreso, funcionarios y legisladores latinoamericanos acordaron construir una red gubernamental de cultura viva. El trabajo de miles de colectivos y organizaciones de base se ha aunado en el reclamo del 0,1 de los presupuestos nacionales, destinados a reconocer y apoyar las iniciativas existentes de cultura comunitaria. Este pedido se calcula en base a la recomendación de la Unesco que propone a cada Estado destinar el 1 por ciento del presupuesto al desarrollo cultural. La Plataforma Puente (red de redes de colectivos que trabajan en torno a la cultura comunitaria –CVC- en Latinoamérica), reclama recibir la décima parte. El Parlamento del Mercosur dio el visto bueno a este pedido, con la sanción de un anteproyecto de norma legislativa en 2009. Y a través de la colombiana Gloria Flórez, el parlamento andino dejó en claro su apoyo a la iniciativa en el congreso.

Quizá no sea solamente necesario crear fondos nuevos, becas nuevas, festivales nuevos, quizá también necesitemos que nuestras políticas públicas miren y reconozcan a las experiencias de cultura comunitaria que tienen ya una trayectoria, un trabajo cultural muchas veces de años en su territorio.

En toda Latinoamérica se van organizando encuentros nacionales, regionales, y continentales, en Brasil se aprueban leyes, en Lima ordenanzas, durante la última conferencia Iberoamericana de Ministros de Cultura se aprobó que el próximo Congreso Iberoamericano de Cultura del año 2014 tendrá su sede en Costa Rica y se titulará sobre Culturas Vivas Comunitarias, logros de movimientos que vienen trabajando hace años por el reconocimiento de las experiencias de cultura comunitaria a nivel latinoamericano. En el 2015 se celebrará en Centroamérica el segundo congreso latinoamericano de cultura viva comunitaria.

Los colectivos y personas que tuvimos la oportunidad de asistir al Congreso, de compartir esta fiesta y esta lucha, no podemos sino sentirla e identificarla como propia. Si entendemos con Ranciere, que lo propio de las prácticas artísticas es “construir espacios y relaciones para reconfigurar material y simbólicamente el territorio común”, podemos darnos cuenta que la dimensión política que estos proyectos ponen en juego en las comunidades es, por lo menos, atendible.

Si en algún momento pensamos que en Uruguay esto era imposible, que ni siquiera podíamos aspirar a estar presentes en Bolivia, que si bien existían algunas experiencias estas estaban demasiado dispersas, y “cada cual en lo suyo”: hoy nos damos cuenta de que existimos, de que podemos y debemos encontrarnos, de que son miles los colectivos que hacen cultura comunitaria en Uruguay. Y que estos, a su vez, empiezan de a poco, a partir de este congreso, a partir de nuestras primeras reuniones, a jugar un juego común, a conocerse y reconocerse entre sí, a encontrarse, empezando a conformar una red que, desde sus inicios, se propone la realización de un encuentro nacional en el muy corto plazo. Quienes hacen cultura viva comunitaria en este país, sobre todo, empiezan a sentir, y a saber, que hay miles de experiencias a las que llegar con este debate, y que, a su vez, tienen más de 120 mil experiencias latinoamericanas detrás, empiezan a saber que sus radios comunitarias, su televisión

participativa, sus saberes territoriales, su arte popular, sus murgas barriales, sus llamadas de resistencia, sus teatros en comunidad, sus talleres, sus centros comunales, no están solos, empiezan a mirarse y ven que tienen lazos, que se parecen a otros, que están en una ruta común que los excede y a la vez los atraviesa, que quieren sumarse a una construcción que dialoga desde los barrios con lo latinoamericano, sumando esfuerzos hacia una democracia realmente participativa, hacia la consecución de políticas públicas que los reconozcan efectivamente como actores fundamentales en el camino hacia nuevas sociabilidades.

La red de cultura comunitaria en Uruguay tiene un corto tiempo de vida, pero ya no es un sueño: existe, trabaja y se propone llegar cada vez a más y más personas con este debate. Por eso es una red abierta, verdaderamente abierta, en donde cualquiera que se sienta parte de la cultura comunitaria, puede declararse por sí solo parte de la red. Nos empezamos a reunir, y empezamos a gestar encuentros que tengan progresivamente un mayor alcance nacional.

La red de cultura comunitaria en Uruguay ya nació y empieza a dar sus primeros pasos, quienes se van incorporando saben, como dice Eduardo Balán (uno de los impulsores de este movimiento en Argentina, quien desde los comienzos nos acompaña y nos alienta desde la vecina orilla) que “las cosas no empiezan donde el poder dice que empiezan, por eso pueden terminar donde el poder no quiere que terminen”. Era hora de empezar: Latinoamérica nos estaba reclamando.

El Congreso Iberoamericano será de CULTURAS VIVAS COMUNITARIAS

Durante la última Conferencia Iberoamericana de Ministros de Cultura que se reunió en Panamá la semana pasada se aprobó que el próximo Congreso Iberoamericano de Cultura del año 2014 tendrá su sede en Costa Rica y se titulará sobre CULTURAS VIVAS COMUNITARIAS. Este importante logro, deberá ahora ser ratificado en la cumbre de Jefes de Estado que tendrá lugar en el próximo mes de Octubre. Desde la Secretaría General Iberoamericana, su directora Leonor Esguerra destacó el apoyo de países como Brasil, Argentina, Colombia, El Salvador, México y Paraguay, entre otros. En los próximos días se estará dando con los pasos formales para que pueda ratificarse por los Jefes de Estado.

La XVI Conferencia de Ministros trabajó además, en otras líneas, la creación de un Espacio Cultural Iberoamericano, del Observatorio Iberoamericano de Cultura, de la red de Gestores Culturales Comunitarios Ibercultura y del proyecto Ibermemoria sonora y audiovisual.

En el año 2011, el Congreso Iberoamericano de Cultura que llevó como lema «Cultura, Política y participación Popular», se logró que uno de los cofralandes (ámbitos donde se trabajaron los documento finales) trabajase en Cultura Viva Comunitaria y generó un documento que formó parte de las memorias del evento. En una muestra de organización e iniciativa, la Plataforma Puente, además, logró consensuar el lanzamiento de nuestro sitio web y de iniciativas de comunicación y formación.

En el documento del Cofralandes, entre varias cuestiones se resaltaba la importancia del 0.1% de Presupuesto Público Nacional para la Cultura Viva Comunitaria y avances legislativos. Parafraseando los aportes del 2011, uno de los fragmentos indica que «Se trata de una política indispensable para el adecuado impulso a un esquema de desarrollo participativo y sustentable, que daría cuenta de una pequeña parte de la vida cultural comunitaria de nuestro Pueblo, pero con imprevisibles y esperanzadoras potencialidades de crecimiento y multiplicación. Una medida de este tipo generaría un escenario de mejores condiciones no sólo para la estabilidad y la continuidad de las iniciativas,sino para la asunción de proyectos más comprometidos con la comunidad y con la belleza,valores ambos que hacen a la vida de los colectivos.»

Los Congresos Iberoamericanos de Cultura, que se iniciaron en Ciudad de México en el año 2008, se integran en las actividades del Plan de Acción de la Carta Cultural Iberoamericana, y su interés radica en que son espacios abiertos, de carácter temático, en los que participa la sociedad civil y que pretenden reflexionar y poner en la agenda los temas de actualidad en el mundo cultural. Tras México en 2008, se han realizado Congresos de Cultura en la ciudad de Sao Paulo (Brasil) en 2009, Medellín (Colombia) en 2010, Mar del Plata (Argentina) en 2011. Sus declaraciones se transforman en líneas de acción para los países miembros y de allí la importancia de la creciente participación y visibilización de la perspectiva de la Cultura Viva Comunitaria.

Un logro tremendo de la Plataforma Puente Cultura Viva Comunitaria y al compromiso del Ministerio de Cultura de Costa Rica, que nos recibirá el próximo año.

Construyendo políticas nacionales de culturas

El proceso de incidencia en la construcción de la Ley General de Derechos Culturales y la Política Nacional de Derechos Culturales continúa tras un proceso que alcanza ya casi tres años, en los que hemos participado de diversos espacios de consulta. Actualmente numerosas personas del movimiento han estado participando durante el mes de agosto en las consultas de validación que se realizan a los textos preliminares.

Entre nuestros objetivos en este proceso se encuentran posicionar las culturas comunitarias para que sean reconocidas por la institucionalidad, así como generar mecanismo que las fortalezcan. También velamos por la inclusión de las formas de economía solidaria como procesos culturales, así como el derecho a la comunicación como manera de crear y transmitir cultura. Por último, desde el planteamiento que hace la propuesta de Ley para crear un Sistema Nacional de Cultura, consideramos que es el momento idóneo para romper jerarquías y construir nuevas legitimidades en donde la sociedad civil pueda realmente participar activamente, y dialogar con el Estado en condiciones de transparencia.

Incidencia Municipal

Por otro lado, a través de una serie de caravanas de las culturas vivas que estamos desarrollando en diversos cantones/municipios del país. Hemos logrado que se apruebe recientemente la 1era política cantonal de apoyo a la cultura viva en el Guarco de Cartago, y en Puntarenas estamos formando parte de una comisión especial que está consensuando la reglamentación y distribución presupuestaria de la respectiva política y esperamos que se apruebe este mes de setiembre. Ya activados están lo procesos en los cantones de Talamanca, Aserrí, Curridabat y Alajuelita, entre otras. Cada proceso es ya una celebración del nuevo paradigma democratizador, y hermanador de las iniciativas comunitarias. De esta manera y en alianza con el Ministerio de Cultura, hemos podido dar un impulso a la articulación de redes locales de cultura comunitaria, así como incidir directamente en los municipios a través de políticas municipales de apoyo a las culturas vivas. Estas políticas están siendo construidas desde el movimiento y las comunidades.

 

Cultura, amor y política: descolonizar para democratizar

Actividad sobre cultura y democracia reúne centenas de participantes y apunta perspectivas para la Cultura Viva Comunitaria latinoamericana.

La Paz – 20 de mayo de 2013

Quien esperaba una de aquellas actividades políticas convencionales poco entusiasmantes y previsibles, se sorprendió esta mañana en el auditorio de la Fundación Banco Nacional de Bolivia. Frente a un público numeroso, el debate sobre Cultura Viva Comunitaria y Democracia inició con un ritual a la Pachamama en el que, de acuerdo con la tradición andina, se pidió protección y se agradeció por el encuentro de cuerpos y visiones que es el I Congreso Latinoamericano de Cultura Viva Comunitaria. “Vinimos a este congreso porque ya estamos dispuestos a escribir nosotros mismos nuestra historia”, exclamó el mexicano Enrique Cisneros al terminar la poesía que dedicó al evento.

La perspectiva de Cultura Viva Comunitaria se inspira en el programa Cultura Viva – idealizado por Célio Turino – que reconoció, potencializó y facilitó la articulación de iniciativas culturales populares en Brasil. Sin embargo, de acuerdo con Turino, esa idea no surgió en Brasil, sino antes. “Estamos en una caravana de más de 500 años para llegar aquí”, indicó Iván Nogales, principal organizador del Congreso. “Movimientos anarquistas, socialistas, indígenas, todas las vanguardias posibles, inclusive los compañeros de las grandes revoluciones del siglo pasado son también antecedentes que posibilitaron nuestra llegada aquí”, complementó.

La activista cultural argentina Inés Sanguinetti, de la organización Crear Vale La Pena, contó un poco sobre la génesis descentralizada de la articulación latinoamericana en torno de este tema. En el Fórum Social Mundial de Belém de 2009, agentes culturales de siete países del continente se encontraron y eligieron el Programa Cultura Viva como base para la acción colectiva. “Dijimos a los brasileños, sí, ustedes van a liderar, nosotros vamos junto en esta propuesta, pero dejen de ser un continente”, provocó. Ese grupo se conoció por “viajes sinérgicas”, circulando en encuentros por diversos países, superando el extrañamiento inicial del individualismo predominante de nuestra sociedad para llegar al encuentro con el otro e intercambiar visiones y experiencias. “Nos sentimos por primera vez latinoamericanos”, reveló. Ella sugirió a los dirigentes que ocupan cargos públicos presentes en el evento que hagan “viajes sinérgicos”, que se dispongan a aprender con los otros.

Descolonizar el cuerpo y el continente

En consonancia con el clima irreverente, Nogales llevó al escenario un tablero blanco y dibujó un triángulo para representar la estructura jerárquica a que fuimos sometidos, la dominación de unos sobre otros instaurada por la colonización. Según él los españoles transfirieron la colonia que traían en sus cuerpos, y esa colonización se infiltró en todo, en todas las esferas: trabajo, familia, comunidad y lo mas profundo, el cuerpo. Todo lo que viene del cuerpo fue subestimado, dejado de lado, colonizado. Por esto, la razón está sobretodo en nuestro sistema, siendo el cerebro el dictador permanente de nuestro cuerpo. Debemos desestructurar esa forma de dominación y descolonizar nuestros cuerpos. Asi volveremos a vivir en una gran comunidad, construiremos una gran democracia – principalmente en nuestros cuerpos. Pero eso sólo pude ser hecho colectivamente. Por eso la necesidad de articular diferentes esferas – individual, comunitaria e institucional – para hacer una gran revolución que descolonize nuestros cuerpos y descolonize nuestra sociedad.

Un ejemplo concreto de experiencia transformadora es el proceso por el cual pasó Medellín. La ciudad, conocida por la extrema violencia urbana que vivió en la década de 1990, hoy es ejemplo de cómo las política culturales pueden contribuir al desarrollo social, a depender del planeamiento político, del diálogo con la comunidad y, evidentemente, del presupuesto destinado al sector. Jorge Melquizo, ex-secretario de Cultura Ciudadana de Medellín, compartió la experiencia de su ciudad y apuntó la necesidad de articularnos para difundir cada vez más ese tipo de iniciativa. Su explicación fue interrumpida por la llegada de una caravana argentina, la última que faltaba por llegar al congreso – el bus estaba preso en los bloqueos que están marcando las protestas de la Central Obrera Boliviana (COB) en el país. Eduardo Balán, coordenador de la productora comunitaria Culebrón Timbal, fue cargado en brazos hasta el escenario. “No hubo ninguna dificultad de orden natural que no tuvimos que enfrentar, sin hablar de las económicas y las políticas”, dijo. La caravana demoró siete días en ir de Buenos Aires a La Paz – es fácil entender porque sus integrantes ocuparon el palco con éxtasis, saltando y cantando.

La revolución se hace con amor

Otras varias irreverencias permearon la actividad – payasos que interactuaban con los debatedores y el público, dinámicas lúdicas con el público, músicas inspiradores (como Latinoamérica, del dueto de Puerto Rico Calle 13, y la música hecha especialmente para el congreso por Carlos Villegas) y muchos, muchos abrazos. Esta dinámica relajada demuestra la iniciativa de mezclar amor, cultura y política, pues como dice Inés Sanguiletti, “tanto en el amor como en la política la meta es experimentar las diferencias”. No obstante, la activista argentina también resalto la importancia de sacar propuestas concretas de cada actividad que se realice en el congreso.

Los participantes pudieron vislumbrar el potencial de la integración cultural latinoamericana. Es una cuestión de voluntad, de querer ver al otro, de reconocer nuestras identidades y asumir nuestro papel transformador en el mundo. Pues como resumió Nogales, “nosotros, actores políticos culturales, que mostramos nuestras caravanas de alegría y de abrazos, ocupamos el Estado e interactuamos con la comunidad, somos nosotros mismos la revolución del siglo XXI”.

Este texto es una contribución para la Comunicación Compartida del I Congreso Latino Americano de Cultura Viva Comunitaria producido por Michele Torinelli, comunicadora e integrante del Colectivo Soylocoporti. Traducido por Diana Gómez, integrante del colectivo El Eje: C.C. La iniciativa consiste en entender la comunicación como acción política y no sólo como una canal de circulación de la información. Se trata de un proceso de interpretación de la realidad desarrollado colaborativamente y que se contrapone a la lógica competitiva de los medios masivos de comunicación. Para saber más ver: www.congresoculturavivacomunitaria.org/

Arte y Transformación Social: un Circulo de Visión que conmovió al Congreso

En el Congreso sesionaron cerca de 18 Círculos de Visión, sobre distintas temáticas. Uno de los más numerosos en cantidad de participantes fue el de Arte y Transformación Social. Allí trabajaron referentes de experiencias en 10 países latinoamericanos (Argentina, Perú, Brasil, Ecuador, Colombia, Bolivia, Chile, Uruguay, Panamá), con presencia de amigos y amigas de Canadá, Italia, Alemania y España. Aquí van elementos de sus conclusiones
“Arte como una herramienta para la transformación, intervenimos el espacio de la mano con la comunidad, creamos herramientas para generar cambios desde el juego, el arte lúdico y la plástica.

Creamos espacios alternativos y planteamos un dialogo abierto, horizontal, inclusivo, creativo, soñador, de sensaciones, emociones y colores. Como trabajadores de la cultura, somos generadores de conciencia, aportamos a una mejor calidad de vida. Somos parte de la comunidad y actuamos como un detonante para nuestras luchas y para la construcción de nuestras utopías.

¿A través de qué?

  • Música
  • Danza
  • Pintura
  • Teatro
  • Artesanía
  • Serigrafía
  • Lectura
  • Canto
  • Circo
  • Cine comunitario
  • Plástica
  • Radio comunitaria
  • TV
  • Títeres
  • Murga
  • Folclore
  • Circo
  • Tela
  • Artes visuales
  • Fotografía
  • Festivales
  • Intervenciones en espacio público
  • Gestión cultural

¿Para quiénes?

  • Niños y niñas
  • Adolescentes
  • Jóvenes
  • Mujeres
  • Víctimas de la violencia
  • Población penitenciaria
  • Comunidades campesinas
  • Pueblos originarios
  • Sindicatos
  • Discapacitados
  • LGTB
  • Trabajadoras del hogar
  • Madres adolescentes

¿Qué potencia social logramos?

  • 92 organizaciones con 1,840 artistas, trabajadores de la cultura comprometidos directamente.
  • Nos encontramos en barrios, caseríos, comunidades campesinas, cárceles, territorios andinos y amazónicos, escuelas, universidades, sindicatos, centros urbanos.
  • Tenemos más de 35 años en nuestras comunidades, llegando por lo menos a 20,000 personas por año
  • Durante 10 años hemos trabajado en la recuperación de tradiciones populares musicales, formamos a 1.120 personas en cada año, en una comunidad
  • Durante los 18 años de trabajo reunimos a 1.000 personas por año entorno a la diversidad en una sola comunidad con el arte y la imaginación.
    270 familias de 2 comunidades reconocen prácticas de cuidado del medio ambiente a través del arte en un año
  • 5,000 personas han conocido sobre derechos, en una ciudad, en un año
  • Durante estos 5 años en los festivales de títeres impactamos 500 personas por año
  • En Brasil, hay 5,000 puntos de Cultura
  • En solo uno de nuestros países, por lo menos 3,000 personas por años hacen danza. “

Un evento con rasgos épicos y emotivos

En la vida cotidiana de los Pueblos latinoamericanos, las expresiones culturales populares (festividades, colectivos, procesos de arte, comunicación, danzas tradicionales y otros) tienen una importancia trascendental. No sólo vertebran gran parte del cuidado de la memoria, la identidad y el patrimonio simbólico de miles de comunidades, sino que son una clave imprescindible para el desarrollo, la economia de pueblos enteros, las políticas públicas, la democracia misma en cada lugar. Son una dimensión del futuro de millones de ciudadanos y ciudadanas. Es un fenómeno de creciente visibilidad, además. Se calcula que existen en latinoamérica más de 120 mil organizaciones culturales comunitarias, desde México hasta Tierra del Fuego, pasando por los barrios y comunidades de Centroamérica, Brasil o Colombia, entre centros culturales, bibliotecas populares, grupos de teatro comunitario, radios y tv barriales, agrupaciones de arte callejero, colectivos de muralismo, circo, y tantas otras disciplinas. Tienen en común, por un lado, su inserción territorial y su vocación de incentivar la participación popular en el espacio público; por el otro, algo más triste y preocupante: en ninguno de nuestros países se cuenta con legislación que garantice el apoyo público y estatal a estos procesos en materia de financiamiento o asistencia técnica y social. Se trata de experiencias que, además, han crecido exponencialmente en las últimas décadas, primero como resistencia al neoliberalismo de los 90, y luego como núcleos de activismo popular territorial, articulándose en redes locales, regionales y nacionales.

Justamente en el marco de esos procesos fue que se realizó en La Paz, Bolivia, del 17 al 22 de Mayo, el 1er Congreso Latinoamericano de Cultura Viva Comunitaria. Un evento de características históricas, ya que, alejándose de las prácticas de la política instituída más formal, convocó a cerca de 1200 activistas y colectivos culturales de todo el continente, en cinco jornadas de festivales, talleres, marchas y muestras de las variadas disciplinas y actividades. El núcleo de los debates y construcciones se centró en el objetivo común de instalar públicamente la necesidad del apoyo a los procesos de la llamada “Cultura Viva Comunitaria”, categoría con la que se empezaron a autonominar miles de colectivos en todo el continente. Fue un proceso de encuentros y articulaciones que llevó cerca de diez años, a partir de la difusión y el encuentro de importantes experiencias en Colombia y Brasil, de empoderamiento y la organización popular a partir de la acción cultural de la gente en barrios y comunidades. Tampoco fue casual la elección de La Paz, Bolivia, como sede del evento. El proceso “plurinacional y pluricultural” que lleva adelante el pueblo Boliviano y el gobierno de Evo Morales fueron el marco ideal para estas propuestas que solo tienen destino en una Democracia como la que consagra la constitución de este país: “participativa, representativa y comunitaria”.

El 1er Congreso Latinoamericano de Cultura Viva Comunitaria trajo otras novedades politicas, anécdotas y curiosidades, expresiones de la vitalidad de este movimiento. Una de ellas fue, seguramente, la de haber convocado a la realización de Caravanas de carrozas artìsticas y vehículos que partieron desde Uruguay, Argentina, Perú, Colombia y Brasil hacia el evento, una semana antes, enfrentando todo tipo de problemas (incluyendo los bloqueos en las carreteras del conflicto protagonizado por la Central Obrera Boliviana) y llegando triunfales a La Paz en el medio de la celebración de apertura.

Algunas cifras son bien expresivas de la envergadura que fue cobrando el evento, desarrollado en las calles pero también en el auditorio del Banco Central de Bolivia, la Cinemateca Boliviana, el Parque Urbano de La Paz, barrios y comunidades de El Alto y de los megadistritos de la capital.

  • 300 propuestas artísticas, colectivos y organizaciones culturales comunitarias de 17 paises latinoamericanos se dieron cita en la actividad.
  • 48 redes latinoamericanas de distintas temáticas y procesos.
  • Nuevas instancias de articulación en clave de Cultura Viva Comunitaria, como son la Iniciativa Parlamentaria por la Cultura Viva Comunitaria, la Red Gubernamental por la Cultura Viva Comunitaria, la Red de Universidades por la CVC, el Encuentro latinoamericano del Hip Hop por la CVC, la Plataforma de Comunicación y el Espacio de Cine y lenguajes audiovisuales por la Cultura Viva Comunitaria.
  • Se intensificaron, promovieron e iniciaron procesos articuladores en red en torno de la CVC en 8 nuevos países, a saber: Uruguay, Paraguay, Chile, Ecuador, Venezuela, Panamá, El Salvador y México, con colectivos y personas impulsando acciones en el territorio, tendientes al trabajo co-
    munitario de esta temática, que se agregan a los activos presentes en Bolivia, Perú, Brasil, Argentina, Colombia, Costa Rica y Guatemala.
  • Se autoconvocaron funcionarios y legisladores de 10 países presentes: Uruguay, Brasil, Argentina, Perú, Colombia, Ecuador, Bolivia, Costa Rica, Chile, Paraguay. Y se registraron, en los meses previos al Congreso, avances legislativos e institucionales en todos ellos.

La lucha de los movimientos de Cultura Viva Comunitaria hace uno de sus ejes en la demanda de la asignación de un monto no menor al 0,1% de los Presupuestos Nacionales para el apoyo directo a las experiencias populares de Cultura, apoyandose en declaraciones y recomendaciones de la UNESCO y de otros foros internacionales.

Se trató de un evento con rasgos épicos y emotivos, de carácter espiritual, pero también impregnados de las nuevas culturas urbanas juveniles, incluyendo al rock o a la cultura digital, junto a los colectivos afrodescendientes, los pueblos originarios, el reconocimiento a la cultura guaraní y tantas otras manifestaciones. Con lágrimas en los ojos, murgueros argentinos compartieron el aphtapi, comida comunitaria y solidaria organizada por las mujeres y vecinos en los humildes barrios de El Alto, despuès de largas jornadas de percusión callejera, ferias y presentaciones.

Como quedó claramente expresado en la “Declaración de La Paz”, una suerte de manifiesto del Congreso, la “Cultura Viva Comunitaria” es, antes que nada “la recuperación histórica de una vocación continental; la caravana hacia nuestras Culturas Vivas Comunitarias no ha comenzado ayer, sino hace quinientos años. En el momento mismo en que sufrimos la agresión de los ejércitos imperiales más sanguinarios de la historia, nuestras culturas vivas comunitarias recomenzaron un camino hacia la semilla, hacia nosotros y nosotras mismas, hacia una práctica cultural colectiva, basada en la amistad, la paz, la solidaridad y la cooperación, ya no como acciones de resistencia, sino con la perspectiva de la construcción de una nueva sociabilidad”.